(Source: aniloserm, via gperaltasor)
Tori Amos - Silent all these years (subtitulada al español)
♫ ♪ … Los años pasaran y aún estaré esperando
a alguien que entienda?… ♫
Jonathan Platero & Karla García - Contemporánea [“Falling slowly” by The Frames (Apenas Uma Vez) - So you think you can dance]
(Source: ledelirant, via owlady)
Top 8, season 5 - Contemporary [“One” A chorus line (Original Broadway Cast) - So you think you can dance]
(Source: d-i-s-t-a-n-c-e, via owlady)
4 meses… (foto cortesía de Darem0)
(Source: lasperrasnegras)
Joshua Allen & Courtney Galiano - Hip Hop [“Skippin’” by Mario - So you think you can dance]
Eres.
Me basta.
Tras las rejas
La luz se filtraba a través de la cerradura de la puerta, dibujando sobre el parquet la silueta de barrotes. Porque el departamento de J se había convertido en eso para él: una prisión. Hacia tiempo que no salía de allí, muchos días, meses… o había transcurrido un año ya?
J se la pasaba trabajando en su laboratorio casero y cuando lo atacaba la nostalgia se ponía a mirar lo que ocurría en el pasillo del edificio, pegando el ojo derecho a la cerradura.
Él solía ser una persona normal hasta la muerte de su esposa. Ella había sido atacada mientras caminaban de regreso a su hogar tras el festejo de su aniversario. Todo el hecho resultaba borroso para J y sólo recordaba estar bañado en su sangre.
La ciudad se había transformado en una jungla. Ya no era para nada seguro salir ahí afuera, por eso él se conformaba con observar a sus vecinos… E incluso, a veces, pensaba que hasta eso era peligroso.
1A - Miguel, un hombre latino de unos 38 años aproximadamente, que vivía solo. Siempre que salía al pasillo miraba ceñudo hacia su puerta, como si supiera que él estaba allí detrás, observándolo a escondidas.
2C - Allegra, una anciana comida por las arrugas de rostro engañosamente cálido y pulso comprometido. Pese a estar apurada siempre tardaba largos minutos en abrir y cerrar la puerta, como si estuviera temerosa de que algo la atacara por la espalda. Ella era a quien J temía más que a todos. Su puerta estaba rasgada, como si un perro gigante la hubiese intentado partir con sus garras.
3A - Michelle, una rubia de ojos verdes rasgados que si bien parecía llevar una vida normal, no había podido esconder su verdadera forma a J. Él podía jurar que un día le había visto salir un par de alas de su espalda.
Y así era todo el piso, cada vecino tenía su propia particularidad, su propia cualidad que lo hacia desconfiar a J.
Esa desconfianza en la gente era la consecuencia de la violencia en aumento que había en el exterior y era por ello que él se encontraba trabajando en lograr una fórmula que lograra sacar la verdadera esencia de las personas. J estaba convencido de que todas las personas, en el fondo, eran buenas. Pero si bien creía haberlo logrado, necesitaba alguien en quien probarla… Alguien además de él.
El reloj sonó anunciando que eran las 19hs. J fue hasta el baño para acicalarse y luego volvió al monoambiente para cambiarse la ropa. Era miércoles, el día en que Clara, su cuñada, le venía a traer las viandas para el resto de la semana.
Mientras terminaba con los últimos detalles frente al espejo su mirada se perdió en una nube de recuerdos. Cuando volvió a enfocar la vista, notó algo raro a sus espaldas. Dirigió sus ojos hacia la parte superior derecha del espejo donde se reflejaba su diploma de medicina y su cuerpo se congeló invadido por el pánico. Había algo escrito en rojo sobre el título y la pared…
El timbre sonó y se escuchó la voz de Clara:
-Doctor… Doctor Jeckyll… soy yo, Clara.
Entre el texto del título y el graffiti en rojo se podía leer: “Dr. Jeckyll y Mr. Hyde”.
16/08/11
by Sabrina Sor