*sigh* Regina…
I never love nobody fully
Always one foot on the ground
And by protecting my heart truly
I got lost in the sounds
(Source: peterparkour, via fuzakennayo-)
*sigh* Regina…
I never love nobody fully
Always one foot on the ground
And by protecting my heart truly
I got lost in the sounds
(Source: peterparkour, via fuzakennayo-)
Apenas salí del set de filmación, guardé el guión en mi bolso amarillo y prendí un cigarrillo. Una asistente de producción salió corriendo por la puerta y me confirmó que mañana no tenía ninguna escena, lo cual me daba tiempo de hacer las valijas tranquila para el viernes estar en Roma, donde estaba la próxima locación.
Emprendí el regreso caminando por aquellas calles en bajada, mientras el sol se iba ocultando. Ni bien llegué al hotel chequeé la hora; todavía podía llegar a tiempo a la galería de arte. Le mandé, entonces, un mensaje de texto a Paloma para avisarle que no la iba a defraudar. Me cambié la ropa, me solté el cabello, me retoqué el maquillaje y me pinté los labios de rojo.
En recepción me pidieron un taxi y llegué a la muestra de fotos con apenas unos minutos de retraso. El lugar estaba atestado de gente, gente importante que sabía de esto y aquello, que sabía de todo. Gente que hablaba entre sí y que eran íntimos del artista, del cual no recordaban casualmente el nombre. Me abrí paso entre ellos, atravesando uno de los pasillos hasta llegar al fondo del local. Y allí la vi. Allí estaba la fotografía de Paloma. Era un mural de 1,80 x 1 m que se erigía quitándome el aliento impunemente. El blanco y negro resaltaba la palidez de su piel y el brillo de las perlas; parecía ser una dama de los años 20. No pude evitar envidiarla con todas mis fuerzas. No me molestaba que saliera tan bella, me molestaba que él la viera así, que ella fuera su musa. Yo había perdido todas las esperanzas de conocer al hombre perfecto, aquel del cual me enamorara hasta de sus defectos. Y entonces lo conocí, cuando Paloma me lo presentó… como su novio.
La busqué a ella entre la multitud, pero en cambio, encontré a esos ojos verdes que me estaban prohibidos. El prominente artista se libró de los admiradores que lo rodeaban y sonriente vino a mi encuentro. Lo felicité sinceramente, pues amaba sus fotografías. Me contó cómo lo turbaba toda aquella multitud y cuan contento estaba de ver un rostro amigo, alguien con quien poder hablar verdaderamente y en quien refugiarse para evitar a los admiradores. Cuando la conversación había logrado que me olvidara del mundo, apareció Paloma. La quería tanto como si fuera mi hermana pero no podía evitar odiarla por ser tan oportuna. Su cálido abrazo me hizo sentir terriblemente culpable, pues al fin y al cabo, él era su novio. Así que tras felicitarlos a ambos, me disculpé y me encaminé hacia el baño.
Me miré al espejo, respiré hondo y me traté de relajar. Tenía que ver el lado positivo, quizás allá afuera hubiese alguien perfecto para mí… Pero que demonios, no sé si es que era caprichosa o que era mala actriz, pero no me pude autoconvencer y salí por la puerta con un malhumor terrible, cargando una nube gris sobre mi cabeza. Me encontré con él en uno de los pasillos. Me preguntó si me encontraba bien, qué era lo que me pasaba, si él podía ayudarme. Pero mis explicaciones resultaron más que obvias y cuando más quería disimular más en claro le decía lo que pasaba. Él me escuchó en silencio y cuando terminé de balbucear esas frases con poca coherencia gramatical, me abrazó. Simplemente eso, me abrazó. Me besó la frente y mirándome a los ojos me dijo una sola palabra: Paloma. Era perfecto porque hasta fiel era, eso me hizo amarlo más.
Volví al salón, tomé unos tragos, simulé ver alguna que otra fotografía y poniendo de excusa una migraña me fui. Afuera, una noche azul musicalizada por los sonidos típicos de una zona céntrica, me alivió un poco el dolor que presionaba mi pecho. Prendí un cigarrillo y caminando hasta la avenida más cercana traté de acallar su voz resonando en mi cabeza, diciendo su nombre y no el mío.
07/07/10
by Sabrina Sor
(escrito para el proyecto 2010 de Leonor)